viernes, 20 de septiembre de 2019


DEPRESIÓN

Psicólogos y psiquiatras han propuesto una serie de criterios a lo largo de los años, para definir el concepto de trastorno psicológico o enfermedad mental.

A lo largo de la historia se han considerado ciertos comportamientos como patológicos. 
Pero las explicaciones y los tratamientos para esos comportamientos se han ido adaptando a las concepciones culturales; los diagnósticos psiquiátricos vienen determinados no sólo por la historia, sino también por la cultura.

La depresión se puede describir como el hecho de sentirse triste, melancólico, infeliz, abatido o derrumbado. La mayoría de nosotros se siente de esta manera de vez en cuando durante períodos cortos.

La depresión clínica es un trastorno del estado anímico en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante un período de algunas semanas o más. Las formas clínicas de la depresión son más graves que la “tristeza”.

En el transcurso de la vida, más del 20% de la población sufrirá algún trastorno de ánimo. Sólo la depresión mayor oscurece la vida de más de un 16% de estadounidenses. Los trastornos depresivos pueden iniciarse a cualquier edad, aunque es más probable que ocurran hacia los 30 años; Las mujeres tienen el doble de probabilidades de sufrir depresión que los hombres, esto puede deberse al poder económico, hormonas, apoyo social, entre otros.

Los síntomas de depresión pueden ir desarrollándose gradualmente durante días o semanas, aunque en otros casos aparecen de manera repentina. Igual que un resfriado, la depresión es recurrente. Quien tiene depresión mayor suele sufrir cinco o seis episodios en el transcurso de la vida.

El polifacético fenómeno de la depresión demuestra la perspectiva biopsicosocial, que subraya cómo los factores físicos y sociales se combinan para producir síntomas psicológicos.

Los acontecimientos estresantes que suponen una pérdida o una amenaza de separación, están especialmente ligados a la depresión. Pero la pérdida provocada por un golpe a la autoestima puede doler igual que la pérdida de una relación íntima. Un factor determinante de una posible depresión es saber si hemos perdido o estamos a punto de perder algo que valoramos profundamente.

La falta de comprensión de la depresión y el fracaso y reconocer y tratar este trastorno cuesta 43 millones de dólares al año en tratamiento, ausentismo, pérdida de productividad y muerte prematura.

La depresión puede tener síntomas emocionales, cognoscitivos, motivacionales, somáticos y del comportamiento.
  •          Emocionales: llanto fácil y/o episodios de llanto, irritabilidad creciente, sobresalto, malhumorado, periodos persistentes de sentirse desanimado, deprimido, triste o melancólico.
  •          Cognoscitivos: culpa excesiva o inapropiada, pensamientos negativos sobre uno mismo o el futuro, falta de autoestima, sentimientos de inadecuación, pensamientos recurrentes sobre la muerte o el suicidio, dificultad para concentrarse, recordar información y tomar decisiones.
  •          Motivacionales: interés reducido en el sexo, fatiga y nivel bajo de energía, sentirse desmotivado o tener dificultad para comenzar la mañana, reducido interés en la participación social o en las actividades que alguna vez se percibieron como disfrutables.
  •          Somáticas y del comportamiento: ganancia o pérdida de peso, agitación o retardo psicomotor, cambios en los hábitos de dormir, funcionamiento menos que el usual en el trabajo o la escuela, dolores y malestares crónicos que no son ocasionados por enfermedad física o lesión.
La depresión ataca a ricos y pobres, a jóvenes y adultos mayores, a hombres y a mujeres, a famosos y a desconocidos. La depresión mayor es la cuarta causa de mortalidad en el mundo y es responsable por más discapacidades que la enfermedad cardiaca.
La depresión no sólo ataca a los adultos. En muestras de Estados Unidos se ha observado que el 1% de los preescolares sufren del trastorno depresivo mayor. La tasa es de 2% entre niños en edad escolar y de 5 a 8% en adolescentes. Diagnosticar depresión en niños es difícil, porque no son expertos en expresar los sentimientos de trsiteza.

La complicación más seria de la depresión es la posibilidad del suicidio. El tiempo es un aliado importante en el esfuerzo por prevenir el suicidio, porque las personas no permanecen en su actitud suicida por mucho tiempo.

REFERENCIAS:
·         Lilienfeld, S. (2011). Psicología: Una introducción. Recuperado de: https://ebookcentral.proquest.com
·         Davis, S. (2011). Psicología: Recuperado de: https://ebookcentral.proquest.com


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